Pablo Capuz, la revelación de Merlí

Hace un poco más de un año, sonó su teléfono para confirmarle una noticia que estaba esperando hace varios días. La ansiedad se había convertido en su peor enemigo a la hora de la espera.

Él había participado de un casting que le había recomendado una amiga con la que estudió teatro y que le había insistido para que se presente. La información era muy acotada, solamente conocía alguna pequeña característica de su personaje, como que era un poco arrogante y excéntrico, pero nada más.

Pese a los pocos datos proporcionados, decide asistir y empieza a conocer algunos detalles más sobre Rai, el personaje que debía interpretar. Sin embargo, no es hasta el segundo casting, que le dicen que el papel al cual se había presentado era para el spin off de Merlí e inmediatamente pensó: “oh dios mío, madre de dios, menos mal que no lo supe al principio”, confiesa.

Su pasión por la actuación estuvo siempre dentro de él. “En la escuela siempre que había que hacer alguna función yo levantaba la mano”. Aunque, después de terminar el bachillerato, con orientación en ciencias de la salud, empezó a estudiar medicina. “Hice un año y medio en la universidad y ahí me di cuenta de que no, de que realmente no era lo mío. Entonces me apunte en la escuela de teatro que se llama Nancy Tuñón”, ubicada en la ciudad de Barcelona.

Sin embargo, tuvo que pasar algunas pruebas más que le habían puesto desde la producción y los encargados de buscar el cast para después esperar un llamado. Tal vez, la parte más difícil de todo. Hasta que por fin sonó su celular con la noticia que había estado esperando, Pablo Capuz ya era Rai.

Foto: Merlí Sapere Aude

“Lo primero que pensé es que podría ser una oportunidad enorme para mí, porque en varias oportunidades en comidas familiares, mi familia me decía Pablo tienes que entrar en la serie de Merlí”, confiesa.

La serie había estrenado en 2015 en Catalunya y rápidamente se convirtió en un éxito. La trama giraba alrededor de un profesor de filosofía, del mismo nombre que la serie, que estimula a sus alumnos a pensar libremente mediante métodos poco ortodoxos, lo que despertaba rápidamente favoritismos, entre los personajes, en los fanáticos de la serie. “Oksana tenía muchas capas, pero a la vez tenía mucha sensibilidad oculta y eso me parecía muy interesante”, señala.

Pero el contexto, en esta nueva temporada, es distinto. Ya no existe ese maestro que, con sus errores y aciertos, guía a sus peripatéticos, sino que ahora se centra en el camino del próximo Merlí sin perder la esencia característica de la serie donde, a través de la filosofía, deberán enfrentar sus inquietudes más profundas.

“Rai es un joven adulto que está creciendo y descubriéndose pero, además, tiene unos bloqueos emocionales importantes, ya que siempre ha vivido en una esfera familiar bastante irreal, y que recién la empieza a romper cuando llega a la universidad”, cuenta el actor.

Además, destaca la relación que tiene su personaje con el protagonista, interpretado por Carlos Cuevas, y con Minerva, bajo la piel de Azul Fernández, otra de las incorporaciones de esta nueva temporada. “En ambas relaciones ve cosas que son totalmente opuestas a él, pero de repente lo contrario lo atrae. En ellos va a descubrir personas con mucha calidez, incluso en Pol, aunque sea un chulito”.

Foto: Merlí Sapere Aude

Pablo ha trabajado también en distintos musicales, pero aclara: “No tengo una formación en danza pero le echo mucha cara. Siempre digo que todo lo que tiene que ver con trabajar como actor me parece interesante y si creo que puedo aportar algo, pues me encanta participar en él”.

En la actualidad protagoniza “Desabotonar”, un cortometraje que debutó hace poco en el Festival de Nápoles, que habla del amor. “Narra la historia de un chico que se enamora de una relación sexual con otra persona y donde el amor era algo que no podía suceder y acaba sucediendo por la parte de mi personaje”, adelanta, mientras aún se aguada el estreno para el público general.

En su intimidad, confiesa, “No suelo seguir la trayectoria de filósofos o a ver quién planteó tal cuestión”. Sin embargo, a la hora de encontrarse con él mismo suele utilizar la filosofía para hacerlo. “Me parece más interesante preguntarnos cosas a nosotros mismo, de ver que nos pasa”, sentencia.

“¿Por qué siento esto?, ¿Será porque he aprendido así? ¿Mi sociedad me ha criado así?, ¿Mi familia también?”, se pregunta. Pablo Capuz, la revelación de Merlí, de filosofar en la vida, a filosofar en la pantalla.

Autor

Matías Sánchez

Periodista. Co-fundador de Simbiosis Cultural.

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