Mr. Mercedes: un homenaje a Stephen King

Stephen King es, sin lugar a dudas, uno de los autores más prolíficos de las últimas cuatro décadas. Las historias del maestro del terror han sido llevadas al cine y la televisión en numerosas oportunidades. Recordamos Cujo, Misery, El Resplandor, como algunas de las películas más renombradas de los 80’ y los 90’. Ahora es David E. Kelley (creador de Big Little Lies) el encargado de traer a la pantalla chica la trilogía ganadora de un Mystery Writers of America y un Goodreads Choice Awards: Mr. Mercedes.

La historia nos ubica en una pequeña ciudad norteamericana. Afuera de las oficinas de trabajo un centenar de personas hace fila durante la madrugada, todas esperando la posibilidad de obtener un puesto. De repente, un Mercedes Benz se detiene justo en frente con las luces altas. Antes de que cualquiera de esas personas pudiera hacer algo al respecto, el conductor del auto acelera contra ellas, dejando detrás una decena de muertos. Un año después, Bill Hodges (interpretado por el actor irlandés Brendan Gleeson, Calvary, Harry Potter y el Cáliz de Fuego), un policía retirado, vuelve a obsesionarse con el caso cuando empieza a recibir mensajes de quien dice ser el autor de la masacre. En un camino paralelo, que poco a poco va cruzándose con el de Hodges, está Brady Hartsfield (Harry Treadaway, Penny Dreadful) un empleado experto en informática cuyo único estímulo en la vida es la necesidad de destrucción.

Dirigida por Jack Bender (Game of Thrones y Lost), la serie nos introduce ágilmente en este mundo oscuro, en el que parecen reinar los instintos más bajos. No hay barnices ni sutilezas, porque ese mundo poco tiene que ver con lo ideal, y mucho con lo prohibido: aquellas historias encubiertas, que no se dicen, tal vez, ni se perciben, pero que se deslizan tras las puertas cotidianamente.

El juego de cazado y cazador acá se revierte todo el tiempo, desnudando brutalmente la psicología de nuestros dos protagonistas, tan complejos como atrayentes. Un investigador que encarna la voz de la justicia, pero también la de la venganza personal, con tendencia al alcoholismo y cuyos temores corresponden a los de alguien acostumbrado a la soledad; y un experto en informática y vendedor de helados que mantiene un vínculo enfermizo con su madre, sobreviviente de los abusos sufridos en la infancia, ahora asesino en serie. David E. Kelley se animó a hacer de la narración de King una lectura honesta. La discriminación racial, las diferencias de clase, la homofobia o los trastornos de ansiedad son algunos de los tópicos que inteligentemente se desarrollan a lo largo del relato.

En lo actoral, tanto Brendan Gleeson como Harry Treadaway hacen un trabajo excelente, prolijo, claramente estudiado de los personajes para quienes ponen el cuerpo. Siendo la química un ingrediente esencial a la hora de mostrar historias en televisión, la que hay entre ellos dos es innegable. Y se suman al elenco otras tantas interpretaciones destacables, como Justine Lupe (Frances Ha) en el papel de la neurótica y entrañable Holly, ayudante de Hodges en la resolución del caso; o Kelly Lynch (Drogas, amor y muerte) como la inestable e incestuosa madre de Hartsfield.

Catalogada como el mejor thriller del 2018, Mr. Mercedes es definitivamente una serie que vale la pena ver, cuestionar y disfrutar, de la manera incómoda y emocionante en la que se puede disfrutar una serie como esta. Ya hay dos temporadas disponibles, y fue renovada para una tercera, con producción prevista para este año.

Habrá persecuciones detectivescas para rato.

 

Podés ver el trailer acá:

Autor

Lucila Acciarressi

Redactora y estudiante de Licenciatura en Comunicación Audiovisual.

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