´La desnudez de la sangre´, de Rocío Espinosa

Título: La desnudez de la sangre

Autora: Rocío Espinosa

Editorial: Gali Arte Editora

Páginas: 64

Género: Poesía

Todx artista percibe de una forma singular: observa, escucha, analiza e interpreta el mundo más allá de los límites de lo tangible. Es un ser que se percibe incómodo, que siente la necesidad continua de materializar sus pensamientos, opiniones y emociones a través de la creatividad. Se puede decir, entonces, que el arte surge de la incomodidad, poniendo en jaque todo lo que la produce, materializando lo que necesita ser liberado, plasmando y denunciando aquello contra lo que lx artista elige rebelarse. Ciertas obras apuntan, por tanto, a incomodar. No bastará con la libertad individual conseguida tras el acto creativo, sino que buscará señalar lo adverso para incomodar al otre. Lo incómodo se vuelve, así, fuerza creativa, dentro de un círculo de producción y recepción, en el que todxs estamos involucradxs cotidianamente.

Rocío Espinosa es poeta, actriz y estudiante de cine. Con tan solo 18 años, esta joven artista uruguaya no duda en afirmar que la poesía vive y pertenece a les pibxs, y lo plasma en cada una de las páginas de La desnudez de la sangre, su primer libro. Ganadora de la convocatoria que dio nacimiento a la Colección Textos Incómodos de Gali Arte Editora, su autora deja al descubierto, en cada una de sus páginas, aquello que le corre por las venas: desde un sufrimiento amoroso o su afición por la astrología, hasta sus gritos de lucha feminista, donde la deconstrucción de estereotipos socioculturales y las ansias de liberación de concepciones tradicionalistas se vuelven protagonistas de sus versos.

Rocío admite que desde pequeña la cautivaron el mundo de las historias y el placer de transmitir sensaciones. Quizás, por eso, con sus poemas nos interpela de forma continua respecto al amor, los vínculos, el deseo, los cuerpos y el placer. A la vez, pone sobre la mesa temáticas actuales y en boga como las violencias, los prejuicios, las desigualdades y las injusticias, en una sociedad plagada de etiquetas, tabúes y morbosidad. Y lo hace con un lenguaje crudo, barrial y cotidiano, fusionado con recursos y tonalidades propias del ámbito poético, que hacen de su poesía un verdadero campo de batalla.

La desnudez de la sangre es sinónimo de resistencia. En él se defienden, con firmeza, los ideales de una generación como la Centennial, que lleva como bandera el abrazo sororo, la libertad de acción y expresión, el cuestionamiento a las etiquetas y a las bajadas de línea sobre las apariencias. En síntesis: el aprendizaje constante en materia de vinculación, en un debate constante contra la imposición moralista. Asimismo entra en disputa, sin tapujos, con el sector más añejo y conservador de la sociedad, polemizando con los defensores de la “autoridad marchita”, dictadora de la edad, que se contenta con bajar línea y cree tener poder y control sobre los cuerpos, las ideas y los modos de ser, sentir y pensar. Todo desde una poesía sensorial que nos cautiva con su lenguaje sentido y, por momentos, lúdico que se permite también indagar en lo personal, haciendo un camino introspectivo, muy propio de la adolescencia, que se pasea por el amor propio, la soledad y la muerte, entre otras temáticas que se salen de ella misma, e invitan a la reflexión generalizada.

Lo que elegía mantenerse oculto aflora, finalmente, y ve la luz. La sangre que corre por las venas de Rocío se vuelve tinta en cada palabra, en cada grito que emana sobre la hoja. La inquietud se vuelve crítica, denuncia, reflexión. Se presenta sin veladuras lo arraigado en lo más profundo de su ser y se materializa en verso todo ese repensar(se) y cuestionar(se). El malestar deviene fuerza creativa que incomoda a lxs lectores, a la vez que lxs cautiva y lxs invita a seguir leyendo.

Autor

Vanina Gerez

Estudiante del Profesorado en Letras. Escritora.

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