El arte de programar: dos propuestas artísticas realizadas únicamente con líneas de código

El arte de nuestro tiempo se caracteriza por su dinamismo, constante actualización y, en ciertas ocasiones, inclusión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Además, en muchas oportunidades, las producciones artísticas contemporáneas permiten la interacción directa de sus espectadorxs, creando piezas colectivas y que se construyen ad infinitum, únicamente posibles a partir de la colaboración entre creadorxs y público. Teniendo en cuenta la versatilidad del arte del siglo XXI, te mostramos dos ejemplos de cómo la programación está revolucionando el mundo artístico. Descubrí cuatro artistas digitales que fusionan su gusto por la tecnología y el desarrollo de software con la literatura y la pintura, creando obras originales a través del talento estético y las líneas de código.

C0d3poetry: programar y deconstruir el lenguaje poético
Lxs usuarixs argentinxs @flordefuego y @rapofran han desarrollado una experiencia literaria interactiva y online llamada c0d3 p03try. Desde su nombre, es posible advertir cómo este innovador objeto poético se vincula con el mundo digital. Ambxs creadorxs rompen con los modos tradicionales y legitimados de escritura para idear un título alfanumérico en inglés que expone, claramente, los dos órdenes que se conjugan en la experiencia: la programación y el género lírico.

Al ingresar al sitio de c0d3 p03try encontramos una interfaz muy similar a los primeros sistemas operativos Windows. Inmediatamente esto nos invita a una lectura que oscila entre lo vintage y lo nostálgico, despertando los recuerdos de todxs aquellxs que nacimos en los años noventa, o incluso antes. De esta manera, predomina un estilo visual despojado y simple, como si realmente estuviésemos usando una computadora de muchos años atrás.

En primer lugar se ofrecen una serie de carpetas para explorar y, a su derecha, el texto «Hello world!», en referencia a una de las primeras frases –por no decir la primera– que se utiliza en programación cuando aprendemos un nuevo lenguaje. Al navegar por estas carpetas, encontramos una serie de archivos en extensión .txt, que emulan aquellos documentos que podemos crear y guardar con un bloc de notas. El primero de ellos, alojado en el repositorio «c0d3», arroja algunas primeras respuestas sobre esta enigmática propuesta. El archivo, fechado a comienzos de 2019, se encuentra encabezado por la pregunta «Qué seremos?», obviando el signo interrogativo de apertura. Luego se reproduce un código de programación en donde, entre líneas, podemos leer quiénes son lxs autorxs, en qué parte del proyecto han trabajado y, en la sentencia final, se ve un «{ (c0d3_p03try.ar) }.play; )», lo cual, en cierto modo, indica que la experiencia ha sido inicializada, como si verdaderamente se tratara de un programa ejecutable.

Por último, nos queda lo más importante: explorar la carpeta «p0etry» e indagar en la producción digital de cinco poetas contemporáneos. Todxs ellxs experimentan con el género lírico, ahondando en poemas en prosa, deconstruyendo las formas tradicionales de estrofa, con ausencia de rima, exploraciones fonéticas y predominio del verso libre. A esto se suman temáticas propias de nuestro tiempo, como la autoindagación, los vínculos sociales no hegemónicos y la incertidumbre sobre el futuro, jugando en todo momento con la ortografía, las nuevas formas de tipeo en la red y la construcción de neologismos.

Tanto @flordefuego y @rapofran han desarollado decenas de proyectos multimodales e hipertextuales en Internet. Han formado parte de experiencias digitales de diversa índole y algunos de esos productos se encuentran disponibles en sus repositorios personales. En el caso de @flordefuego -cuyo portfolio puede visitarse aquí- se define a sí misma como orfebre digital y ha creado desde instalaciones con realidad virtual hasta ambientaciones y performances a partir del diseño web, muchas de ellas avaladas y promovidas por distintas universidades nacionales. Por su parte, @rapofran -cuyas producciones se encuentran en este link– ha contribuido con la música y el sonido de decenas de producciones audiovisuales, al mismo tiempo que ha curado y gestionado eventos que fusionan el arte y la programación en distintos espacios online.


Repensar el arte visual: CSS para crear pinturas originales o recrear los clásicos.

CSS –del inglés Cascading Style Sheets, que en español sería algo así como «hoja de estilos en cascada»– es, en pocas palabras, un lenguaje de diseño utilizado para especificar colores, tamaños, fuentes y demás aspectos visuales en la presentación de un sitio web. En este punto es importante destacar que, según varixs expertxs, CSS no es un lenguaje de programación en sí mismo, dado que no sigue la lógica que sí poseen Java, Javascript, Python, Ruby y otros lenguajes de gran influencia en la programación actual. Por el contrario, tanto CSS como HTML –también utilizado para la producción de webpages– se entienden como lenguajes de marcado que, en caso de querer desarrollar un software más potente, requerirán necesariamente de un lenguaje como los ya mencionados anteriormente.

Si bien CSS es frecuentemente utilizado para indicar el aspecto de un sitio online, hay quienes deciden emplearlo con fines artísticos y lúdicos. En los últimos años han surgido diversos repositorios online de usuarixs que diseñan sus propias obras de arte –o recrean algunas ya famosas– a partir de combinar distintas etiquetas de estilo en un documento de código. Por ejemplo, Diana Smith es una graduada en artes de la Universidad de California que actualmente se desempeña como ingeniera de experiencias de usuario en San Francisco y, en su tiempo libre, crea pinturas digitales de estilo renacentista, barroco, romántico o pop-art utilizando únicamente CSS. En su portfolio artístico es posible acceder a sus obras, una breve descripción de ellas y, además, el código de programación que utilizó para su creación. De esta manera, algo tan abstracto como etiquetas y comandos se conjugan con el arte visual, para dar lugar a piezas visuales sumamente atractivas.

Sin lugar a dudas, tiempo atrás hubiésemos creído que campos de experticia tan dispares –como el desarrollo de software y el talento para dibujar y pintar- eran incombinables. Pero, de forma muy similar, Jay Salvat -desarrollador francés- ha invertido gran parte de su tiempo de ocio en crear una reproducción digital exacta de La Gioconda –también conocida como La Monalisa-, obra de Leonardo da Vinci realizada a comienzos del siglo XVI bajo la técnica de óleo sobre madera. El propio Jay afirma que su único propósito fue divertirse y que la pintura no tiene ninguna función en particular. Rápidamente su obra se volvió furor en su perfil de Codepen, un editor de código online que permite compartir producciones en diversos lenguajes de programación con una amplia comunidad. Actualmente cuenta con casi medio millón de visitas, sin tomar, obviamente, a todxs aquellxs que accedieron a su arte mediante otras plataformas.

Si ahondamos un poco más en el código que Jay Salvat utilizó para su producción, es posible advertir una fuerte vinculación entre su versión de la obra renacentista y la técnica plástica de puntillismo. Si bien empleó comandos como «position», «height» y «width» para especificar las dimensiones de su lienzo digital, gran parte de la creación de Jay Salvat se construye indicando el color exacto –valiéndose del sistema hexadecimal– que debía tener cada pixel en particular. De esta forma, ocupó más de 7500 líneas de código para desarrollar su obra, utilizando decenas de colores diferentes, sabiamente posicionados uno al lado de los otros. No obstante, algunas de las creaciones de Diana Smith no siguen este mismo patrón de diseño. Es posible advertir cómo la desarrolladora californiana construye figuras geométricas en su código HTML para luego indicar el tamaño, color e iluminación de las mismas en la página dedicada al CSS. Además, emplea etiquetas con nombres alusivos que nos permiten identificar, como espectadores de su arte, a qué se refiere cada una de las formas construidas digitalmente. Así, en su código vemos categorías tituladas «armleft» (brazo izquierdo) o «armright» (brazo derecho), que nos proporcionan una experiencia mucho más enriquecedora, viendo el «detrás de escena» de su producción. Esta técnica digital se aleja del puntillismo de Salvat y se acerca mucho más a las formas tradicionales de dibujo y pintura manual.

Si bien usamos como ejemplo a Smith y Salvat, lo cierto es que el arte usando CSS es cada vez más popular. Por ello es posible encontrar diversos sitios web que funcionan a modo de galerías virtuales de este tipo de creaciones. Por ejemplo en este link, donde hallamos desde tutoriales para producir nuestras propias pinturas usando este método, hasta un ranking de las obras más vistas o una lista de las producciones más recientes, muchas de ellas subidas o consultadas en los últimos días.

¿Te animás a sumergirte en este novedoso mundo de arte y programación?


Autor

emiliapozzoni

Profe de Prácticas del Lenguaje que, en los ratos libres, lee e investiga sobre literatura digital.

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