De qué hablamos cuando decimos deconstrucción

Para hablar de deconstrucción, primero debemos esbozar, aunque sea brevemente, la empatía. Algunos autores señalan la existencia de la empatía de género y sostienen que la mujer, por su condición de vulnerabilidad, suele tener más empatía con otras mujeres y disidencias, y con los hombres -más que los hombres entre sí o con otras personas.

Hay estudios que consideran que la empatía se construye. Desde la sensibilización, la empatía es parte de un individuo para trascender la individualidad y entender lo colectivo ¿Es o no una construcción social? ¿Se puede construir empatía en quienes han ejercido lo contrario?

¿Qué es la empatía? La capacidad de ponerse en el lugar del otro para aprehender sus formas y sentires, y no juzgarlo. Esto nos lleva a la palabra deconstrucción.

¿De dónde surge? Del filósofo francés Jacques Derrida que, apropiándose de lo siguiente, pasa a contextualizar en su propia teoría los conceptos de Martin Heidegger. Heidegger hablaba de un “postestructuralismo” que usará Derrida para desglosar su propia teoría.

DerNacional de Noticias

Tenemos, entonces, una tesis, una antítesis y una síntesis. La deconstrucción es, para ambos autores, la contraposición de la “destrucción” y no, como se cree, de la construcción. Esto es porque deconstruyendo, se construye.

Sin embargo, Derrida hablaba desde un punto filosófico y de escritura. Pero aplica de forma específica al contexto de género. La deconstrucción no merece definición para Derrida porque sostiene que es una acción. Parte de una teoría dualista que separa distintas cosas (por ejemplo, hombre de mujer) para aislar un concepto, diferenciarlo y privilegiarlo, alcanzando este su valor gracias a la exclusión del otro. ¿Nos hace ruido? Sí. Es lo que ocurre normalmente y lo que se conoce como micro machismos, invisibilización y naturalización.

¿Cómo se deconstruye? Paradójicamente, quebrando estas dualidades gracias a su unificación. Así, se “fuerza” a que una de estas cosas (cualquiera de ellas: hombre-mujer, sol-luna) acepte su privilegio y pueda cederlo en pos de la otra para llegar a una equidad.

La deconstrucción x Darío Sztajnsrajber:

¿También nos hace ruido? En esto se sustenta la gran mayoría de la teoría feminista. Sí, gran parte de la teoría fue tomada de un hombre hacia otro para destruirla y hacerla suya.¿Machismo? Inequívocamente. Ahora, es lo que aplicamos y que nos sirve, y que estamos estudiando todavía. Podría decirse que es un micro machismo en deconstrucción gracias a millones de feministas que estudian y ponen en jaque el mismo pensar de Derrida.

Para la deconstrucción no alcanza con el mero pensamiento; es necesario identificar esos micro machismos, esas naturalizaciones, y destruirlos.

¿De qué habla Derrida cuando dice micro machismo fundamental y arraigado en la sociedad? Del LENGUAJE. Al ser genérico masculino, sostiene, ha excluido a la mujer desde el principio y la ha considerado un complemento. No alcanza ya con deconstruir. Ahora necesitamos, fundamentalmente, reivindicar. ¿Cómo lo hacemos? Mediante la resistencia.

La escritura es resistencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *