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Bilardo: el doctor del fútbol

Recientemente estrenada en HBOmax, podemos ver el documental sobre la historia de Carlos Salvador Bilardo, dividido en varios capítulos, atravesando su relación familiar (especialmente con su hija), su paso como jugador de Estudiantes de La Plata, su rol como DT de la Selección Argentina y, finalmente, lo que hizo después de su retiro como entrenador, en un último y conmovedor capítulo llamado «Me olvidé de vivir».

Dirigida por Ariel Rotter y escrita por Sebastián Meschengieser y Gustavo Dejtiar, bajo la producción ejecutiva de Federico D’Elía, Cune Molinero y Alejandro Turner, la docuserie nos permite recorrer en 4 capítulos de 45 minutos, la vida de Carlos.

Hay videos caseros de él con su familia, en cumpleaños, celebraciones, bailando, dirigiendo y con los jugadores de la selección.

Participan periodistas y analistas instruidos en el mundo del fútbol. Y también ex jugadores como Simeone, Verón (padre e hijo), Burruchaga, Pumpido, Goycochea, Batistuta, utileros y asistentes de la selección que vivieron toda la trayectoria en primera persona.

Atravesaremos anécdotas, llantos y mitos.

A continuación, una breve reseña de su vida, según el documental.

Carlos Salvador Bilardo es un exfutbolista, entrenador y médico ginecólogo argentino, nacido un 16 de marzo de 1939 en Buenos Aires. Llamado anti-fútbol, Carlos Salvador vivió sus inicios como futbolista en Estudiantes de La Plata y San Lorenzo de Almagro, jugando como centro campista, en la década del ’60.

Alumno prodigio de Osvaldo Zubeldía, apodado “El Zorro” por sus vivezas y capacidades estratégicas, aprendió a leer el juego y analizar el mismo como nadie.

Su carrera en Estudiantes fue inmensa: como jugador, de la mano de Zubeldia, conquistó tres copas Libertadores (de forma consecutiva) y una Intercontinental (1968) contra el Manchester United en Old Trafford (“Los héroes de Old Trafford”).

Bilardo: el doctor del fútbol” en HBO Max: Gatorei para todos | Se estrena  este jueves 24 | Página12
Con el plante de Osvaldo Zubeldía, alias «El Zorro». Bilardo se encuentra a su izquierda.

Después de retirarse como jugador en 1970, alcanzaría la gloria en su club, coronando una Libertadores y un Metropolitano en 1982, hechos que lo catapultarían a dirigir la Selección Argentina de Fútbol, con el apoyo del presidente de la AFA, Grondona.

Bilardo, el Narigón, fue discutido desde el minuto 0. Amado por su club, pero odiado por los medios masivos de comunicación, estaría en la mira de todo un pueblo hasta la coronación del Campeonato Mundial de México ’86. Y, todavía, se lo consideró enemigo de Menotti (aunque nunca se declararan la guerra específicamente).

¿Cuál era la cualidad de Bilardo? Ganar. Ganar. Ganar. Carlos Salvador tenía sus mañas y manías, y estas son las que lo consagrarían en el mundo del fútbol que tanto amó. Desde cábalas hasta picardías, incluso prácticas exigentes que duraban horas y horas.

Sus jugadores lo recuerdan con cariño. Ruggeri declara: “si alguien tiene un problema con Carlos, que venga a buscarme”.

No solamente les enseñó a jugar, los despertó. Los “avivó”. Y los instruyó con reglas que les servirían para toda la vida.

HBO Max estrenará el documental Bilardo, el Doctor del Fútbol

Dicho por el mismo Carlos, su pesar siempre será, que se olvidó de vivir. Sin embargo, su hija lo corrige y dice que vivió con pasión. Tuvo proyectos para crear escuelas de fútbol que salvaran a los pibes de la calle mediante el deporte, entrenó al equipo del Sevilla (que tienen una Peña que se llama “Písalo” en su honor) y los despertó en un deporte en el que estaban dormido, entrenó a selecciones que, aún hoy, lo consagran como el mejor y se postuló para la presidencia hasta que se dio cuenta que pedir plata para un partido era un negocio que no estaba dispuesto a practicar.

Bilardo es un hombre limpio, recto, que lo dio todo en todas sus pasiones. Se recibió como médico mientras jugaba como titular en Estudiantes, durmió tres horas por día maquinando jugadas, esquemas y estrategias, y se consagró con copas.

¿El cielo es el límite?

Carlos Salvador Bilardo demuestra que no y que, detrás de un estratega, también hay alguien que vive al fútbol con más ferocidad que una pasión. A Bilardo solamente puede entenderlo Bilardo.

Todavía, la tribuna de sus amores, le canta:

“Es el equipo del Narigón”.

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