Atypical: la serie que tiñe de azul la pantalla

Hace doce años que la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concientización sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de ayudar a mejorar las condiciones de vida de lxs niñxs y adultxs que sufren este trastorno.

Hoy, en su duodécimo año, desde Alternativa Cultural nos sumamos a la lucha porque la cultura también hable de autismo y, en este caso, lo vamos a hacer a través de la serie Atypical.

La serie narra la vida Sam un chico de 18 años diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA) de altas funcionalidades y de lo que esto supone para su familia y entorno. En su primera temporada, las altas capacidades del adolescente lo llevan a querer cumplir un sueño que, a la vez, se vuelve un reto importante, e incluso obsesivo, para una persona con su trastorno: conseguir novia. Sam estudia y tiene un trabajo, así como una gran pasión por los pingüinos, con los cuales encuentra una manera de explicar lo que le sucede y las situaciones que lo rodean.

La serie construye una imagen de la realidad que viven miles de chicxs y familias en base a las rutinas y muestra cómo, cuando empiezan a crecer, también quieren empezar a tener una independencia a su manera. Esto presenta un desafío, tanto propio como para su madre, en este caso, quien siempre ha estado dedicada a cada actividad de él, sin salirse de la rutina ya que las personas con TEA necesitan tener un orden en su vida cotidiana.

La serie, que consta de tres temporadas en Netflix, te invita a que veas el autodescubrimiento de Sam en el cual su familia termina siempre involucrándose con momentos divertidos y dolorosos que nos hacen reflexionar sobre qué es realmente ser normal.

En esta fecha en las redes se leerá el lema #HablemosDeAutismo, el cual imparte pautas para concientizar a las personas sobre esta discapacidad ya que 1 de cada 68 niñxs la padecen y porque se puede (y debe) detectar tempranamente. El diagnóstico precoz mejora el pronostico debido a que el tiempo que se pierde es irreversible y, a su vez, es un derecho atender las necesidades de lxs niñxs.

En nuestro país todos los años se realiza una actividad frente al Congreso de la Nación y también en diferentes puntos del país donde todo se tiñe de azul, su color en esta lucha, dado que este se ha transformado en un símbolo del autismo pues representa lo que viven a diario las familias y las personas con este trastorno. El color azul tiene la peculiaridad de ser brillante como el mar en un día de verano y, otras veces, oscurece como el mar en la tempestad.

Este año, con el contexto que estamos viviendo a causa de el Covid-19, estas intervenciones no podrán ser posibles, pero sí las redes se van a teñir de azul compartiendo las señales de alerta y concientizando a la población.

Autor

Camila Peluso

Periodista y estudiante de Licenciatura en Trabajo Social.

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